Dios restaura -Por Samantha Karrá
Lo que perdiste, Dios lo restituye mejor por Samantha Quiero contarte algo que me pasó cuando tenía dieciocho años. Había obtenido una beca para estudiar mi carrera universitaria en la Universidad de Loyola, en Nueva Orleans. Después de mucha ilusión, grandes esfuerzos, exámenes, una fiesta de despedida de parte de mi familia y todos los trámites de la visa, no llegué más lejos que a una cuadra de mi casa. El día que todo cambió Íbamos rumbo al aeropuerto cuando dos vehículos con los vidrios completamente polarizados nos interceptaron: uno se atravesó por el frente del carro, el otro por detrás, de modo que mi padre no pudo maniobrar. De cada vehículo bajaron cinco hombres enmascarados, con gorros tipo pasamontañas. Yo solo había visto algo así en las películas. No llevaban pistolas: llevaban metralletas, fusiles M16. Con ese armamento nos sacaron del vehículo, nos condujeron un tramo hacia el aeropuerto y nos robaron todo lo que llevábamos: el dinero, l...