El hombre que no quería volver a casa - Por: Silvia Cardona Sicard
El entró a mi oficina; estaba a 10 minutos de salir de mi horario de trabajo. Y solo me dijo: — No sabe la pereza que me da llegar a mi casa. Ahí supe que ese día saldría un poco tarde. Se trataba de un señor mayor, de la tercera edad; no era un adolescente rebelde, pero, en últimas, también podría haberlo sido. Su esposa había fallecido hace unos dos años, en una casa mas grande que esa oficina, pero su lugar seguro en ese momento fue mi oficina. No estaban allí sus rutinas, ni su comida de siempre, ni su cómodo sofá, ni sus libros… Solo necesitaba un lugar donde quedarse un momento y alguien que lo escuchara. Con tres hijas que, por la razón que sea, no iban a visitarlo, se remontó hasta la época de su nacimiento, quizás comparando su infancia con aquellas “infancias” que cuidó y vio crecer hasta desaparecer de su vida. Sentí compasión y ternura. Y, en un lugar profundo, vi a mi padre y pensé: yo nunca voy a dejar solo a mi papá; me ha ...